"Alumbrar la muerte ahí donde se esperaba vida implica elaborar un duelo sobre una ilusión y una expectativa", introduce Daniela Esper, psicóloga y experta en duelo gestacional y perinatal con una dilatada trayectoria en el Instituto de Maternidad y Ginecología Nuestra Señora de las Mercedes, de Tucumán. "Debemos visibilizar la pérdida, darle entidad y mejorar la asistencia de las mujeres y de sus familias", añade.

La muerte que ocurre en el útero durante la gestación del embrión, en el primer trimestre o en el segundo trimestre se denomina pérdida gestacional. Aquella que sucede en el tercer trimestre, durante el parto o en la semana posterior al nacimiento se define como pérdida perinatal. Cada año se producen en el mundo cerca de 2 millones de muertes de estos tipos; una cada 16 segundos, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). "Necesitamos poner palabras ese dolor; visibilizar algo que nos cuesta como sociedad", retoma Esper.

- ¿Cómo se acompaña a los padres durante el duelo?

- Para acompañar y sostener a las parejas que atraviesan un duelo resultan fundamental la empatía, la sensibilización y el personal calificado. No podemos seguir improvisando. Debemos ofrecer tiempo de despedida y dejar que elijan qué hacer con su bebé. Simplemente, se trata de sostener y respetar. Las instituciones públicas y privadas tienen que capacitar a sus médicos, enfermeras, parteras y administrativos.

- ¿Cuáles son las fases del duelo?

- Un duelo es una experiencia única que cada persona afronta según su estilo y sus recursos. Influyen la personalidad, las circunstancias y los ámbitos sociales y familiares. Las principales etapas son cinco: negación; ira; negociación; depresión y aceptación. Cada una de ellas ocurre de manera diferente y no tienen una lógica estructurada. Algunas de las manifestaciones que dan cuenta de esto son el estado de shock y la insensibilidad; el aturdimiento; la añoranza y conductas de búsqueda; la irritabilidad; la culpa; la rabia; el vacío; la desorganización o desorientación en lo cotidiano con vacío y desamparo; la falta de concentración y de memoria; la mente ausente; la pérdida de la capacidad de disfrute y el aislamiento.

- ¿Qué falta en la sociedad para entender el duelo perinatal?

- Nos falta entender que la muerte es parte de la vida. Y que nadie espera la muerte allí donde ha sido depositada la llegada de una vida. Es necesario que se creen protocolos que ayuden a evitar la burocracia de determinadas cuestiones y que dignifiquen a ese bebé perdido que es un sujeto para sus padres; así también, debería ser reconocido a través de una ley de identidad de niños nacidos sin vida. Poder darle un nombre tiene un efecto reparador para la psiquis. No son un NN, un femenino o un masculino. Son bebés que sus papás esperaban y aman. Dignifiquemos ese lugar.

Este sábado 15 de octubre se conmemora el Día Mundial por la concienciación y visibilización de la Muerte Perinatal, promovido por la OMS con el objetivo de poner en palabras aquello de lo que nadie habla. Y en consecuencia, ayudar a las familias En España, los edificios de casi 80 entidades y monumentos se iluminarán de morado y en Estados Unidos, Inglaterra, Irlanda y Australia la conmemoración lleva celebrándose desde hace varias décadas. 

"El duelo es una reacción normal ante la pérdida de un ser querido. Para muchas mujeres y sus parejas, la muerte de un bebé durante el embarazo o poco después del parto resulta un hecho trascendental en sus vidas. Pero expresar ese duelo se encuentra limitado; es un duelo desautorizado. Es necesaria la visibilización y que las instituciones de salud hagan un abordaje médico asistencial, emocional, psicológico y social", concluye Esper.

¿Sabías qué? En 1988 el entonces presidente de Estados Unidos Ronald Reagan proclamó octubre como el mes de la concientización sobre el embarazo y la pérdida infantil. Desde entonces, el movimiento mundial "Ola de Luz" insta a encender una vela cada 15 de octubre, para honrar a bebés que murieron después de nacer o durante el embarazo.